Plan de Entidad

Desde nuestro ámbito de trabajo que está en la Parroquia del Santísimo Cristo del Amparo de Cuenca.

Tras la renovación que ha surgido del grupo de Caridad y viendo las necesidades de seguir trabajando por las personas de nuestra barrio y  alrededores más vulnerables el consejo parroquial decide el día 2 de febrero de 2019 emprender por nuestra cuenta el grupo de Caridad Parroquial Cristo del Amparo con el siguiente plan de entidad.

INTRODUCCIÓN

• NECESIDAD.

 Transcurridos dos años desde la renovación de la caridad  Parroquial Cristo del Amparo, se ha detectado la necesidad de planificar una forma de trabajar que nos permite adaptarnos a los cambios significativos que se dan tanto en nuestra sociedad como en la orientación de nuestro trabajo, y voluntariado.

Desde esta experiencia se han de definir las nuevas líneas estratégicas, que pretenden dar la mejor respuesta a las necesidades actuales y futuras de nuestro entorno, para el periodo 2019- 2021.

• FINALIDAD.

 Este plan debe establecer las líneas de actuación de Caridad Parroquial Cristo del Amparo. Se completa con mecanismos de implantación, seguimiento y revisión periódica, que permitirán la adecuación de nuestra acción a la realidad cambiante.

• OBJETIVO.

El Plan debe ser un instrumento que contribuya, tanto a la planificación de nuestras actuaciones, como al seguimiento y evaluación de los logros alcanzados y con ello, a la promoción del desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de las más pobres y excluidos.

La CARIDAD es el fundamento de nuestra identidad y servicio, fuente inspiradora de nuestros valores.

• CENTRALIDAD DE LA PERSONA.

 La persona es el centro de nuestra acción. Defendemos su dignidad, reconocemos sus capacidades, impulsamos sus potencialidades y promovemos su integración y desarrollo.

• JUSTICIA.

 Trabajamos por la justicia y la transformación de las estructuras injustas como exigencia del reconocimiento de la dignidad de la persona y de sus derechos.

 • SOLIDARIDAD.

 Nos caracterizan nuestro sentimiento de unión a los que sufren y nuestra convicción de igualdad y justicia.

• AUSTERIDAD.

 Desde nuestro estilo de vida, ponemos nuestra voluntad en la utilización ética y coherente de los recursos.

• ESPÍRITU DE MEJORA.

 Desarrollamos nuestra actividad buscando permanentemente mejorar y aplicar ideas innovadoras, siempre en beneficio de la persona, la comunidad y la sociedad en su conjunto.

• TRANSPARENCIA.

 Compartimos una cultura institucional basada en la ética y en la apertura de la información hacia todos los interesados en nuestra labor.

ESTRUCTURA

 ATENCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO SOCIOCARITATIVO

 Los últimos y no atendidos son los destinatarios preferenciales de la acción de Caridad, desde procesos de acompañamiento a la persona y su entorno

 PRESENCIA Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

 Nos comprometemos con la transformación de la sociedad, fomentando la participación social, promoviendo cambios tanto, en el comportamiento y las actitudes, como en las estructuras sociales desde la garantía de los derechos.

DESARROLLO DE PERSONAS.

 Potenciamos el desarrollo integral de las personas que participamos en la actividad de Caridad.

Revisar los procesos de acogida haciéndolo más sencillos y adaptados a cada realidad.

OBJETIVOS

 ATENCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO SOCIOCARITATIVO

Promover el desarrollo de las personas y el acceso efectivo a sus derechos desde una acción integral.

Potenciar el acompañamiento a los destinatarios de nuestra acción, como elemento de apoyo para su promoción y desarrollo personal.

Hacer visible la falta de acceso a los derechos de los últimos y no atendidos.

Dar respuesta a las necesidades básicas desde el acompañamiento a las personas y el acceso al ejercicio de sus derechos.

Promover la participación de las personas vulnerables y excluidas.

PRESENCIA Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Generar un mensaje de esperanza desde las experiencias positivas con personas desfavorecidas.

Impulsar la comunicación estratégica a través de los canales propios, las nuevas tecnologías y la presencia en los medios de comunicación.

Fomentar la sensibilización de la sociedad acerca de las causas y consecuencias de la pobreza y la exclusión social.

Sensibilizar a la sociedad a través de acciones que pongan de relieve la realidad de las personas y territorios en situación de vulnerabilidad y exclusión.

Disponer de un modelo de colaboración social que establezca criterios para la relación con empresas e instituciones privadas.

Reforzar nuestra colaboración con organizaciones y entidades de Iglesia.

Participar en redes, foros y plataformas preservando nuestra identidad, independencia y vocación de denuncia.

Adecuar a los signos de los tiempos la convocatoria y acogida de nuevos voluntarios.

Desarrollar un sistema de acompañamiento a los voluntarios para prevenir y superar las situaciones de agotamiento y desmotivación

Fortalecer la acción de base mediante la formación y el acompañamiento.

Mejorar la gestión incorporando criterios evangélicos, sociales y solidarios.

Economía Solidaria

En Caridad  entendemos  la Economía Solidaria como la construcción de un modelo económico diferente y alternativo al sistema vigente.

  • Un modelo que ya está en marcha y que se concreta en todo un conjunto de iniciativas promovidas por personas, comunidades, organizaciones y redes -sociales y académicas- que ponen a la economía al servicio de la justicia social y del ejercicio de los derechos humanos.
  • Una economía que antepone el respeto al planeta y a sus recursos a otros intereses de corto plazo.

¿Cuál es nuestro punto de partida?

Esta defensa de la economía solidaria parte de una dolorosa constatación: el sistema económico actualmente imperante genera injusticia, desigualdad y pobreza a gran parte de las personas que habitan nuestro planeta y se muestra irrespetuoso con su propia sostenibilidad.

El Papa Francisco lo ha expresado con contundencia:

“Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata.” (Evangelii Gaudium, 53 y 54).

Al mismo tiempo partimos de una firme convicción: el actual modelo económico no ha dado ni dará respuesta a estas grandes desigualdades entre pueblos y personas, sino que, por el contrario, contribuye a su imparable aumento.

Por ello, el propio Papa Francisco continúa: “En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando.”

Necesitamos un nuevo marco

Frente a este sistema económico que genera pobreza y exclusión necesitamos un nuevo marco de relaciones económicas que sitúe en el centro de interés a la persona y su entorno, tanto social como medioambiental.

En este sentido, la Doctrina Social de la Iglesia ha sido firme en la necesidad de humanizar la economía.

Así, Benedicto XVI nos sigue recordando el reto que tenemos ante nosotros como sociedad: “El gran desafío que tenemos, planteado por las dificultades del desarrollo en este tiempo de globalización y agravado por la crisis económico-financiera actual, es mostrar, tanto

en el orden de las ideas como de los comportamientos, que no sólo no se pueden olvidar o debilitar los principios tradicionales de la ética social, como la transparencia, la honestidad y la responsabilidad, sino que en las relaciones mercantiles el principio de gratuidad y la lógica del don, como expresiones de fraternidad, pueden y deben tener espacio en la actividad económica ordinaria.” (Caritas in Veritate, 36).

En definitiva, abogamos por la necesidad de un cambio de valores en la economía, de tal modo que la competencia, el individualismo, la maximización del beneficio den paso a la colaboración, a la búsqueda del bien común y a la redistribución de la riqueza.

Desde Caridad apostamos por la Economía Solidaria.

La Economía Solidaria  promueve el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos.

desde la vida real y cotidiana de las Cáritas mostrando las experiencias significativas impulsadas en distintos ámbitos del ciclo económico: producción, financiación, comercialización y consumo.

En este sentido recogemos experiencias de comercio justofinanzas éticasempresas de economía socialconsumo responsable y otras muchas iniciativas.

A pesar de las peculiaridades que puedan tener cada una de las experiencias, todas coinciden en una intención común: convertir a la economía y a todos sus actores en instrumentos para la transformación social, de forma que avancemos en la construcción de un mundo en el que todas las personas y pueblos tengan las mismas oportunidades de desarrollo personal y social.

Afortunadamente, en esta tarea de promoción de la economía solidaria no estamos solos, por el contrario, en realidad nos sumamos a numerosas personas y organizaciones que ya cuentan con una larga trayectoria y experiencia mostrando que otra economía no sólo es posible, sino real.

También queremos aproximarnos a aquellas nuevas experiencias que están dando respuestas innovadoras a nuevas sensibilidades sobre la necesidad de darnos otro tipo de reglas, también económicas.

El Comercio Justo es una relación de intercambio comercial basada en el diálogo, la transparencia y el respeto que busca una mayor equidad en el comercio internacional.

Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de los pequeños productores y trabajadores marginados, especialmente del Sur.

Comercio Justo

El Comercio Justo va más allá del intercambio: demuestra que una mayor justicia en el comercio mundial es posible. Resalta la necesidad de un cambio en las reglas y prácticas del comercio convencional (WFTO- World Fair Trade Organization).

Cáritas y el Comercio Justo

Para Cáritas, situar el Comercio Justo dentro de la lucha contra la pobreza y la exclusión significa entenderlo no como algo aislado, sino dentro de un marco más amplio: la construcción de una economía alternativa y solidaria.

Esto significa ser parte de una estrategia más global que comprende otras acciones y prácticas que tienen a la persona como centro y sujeto de derechos y que nos muestran que son posibles otras relaciones económicas.

Nuestras opciones de fondo

Siempre que en Cáritas trabajamos el Comercio Justo están presentes una serie de rasgos o elementos:

  • Visibilizar las personas y los procesos: detrás de los productos existen nombres, rostros, historias, realidades. Todo producto es fruto de un proceso, de una estrategia comunitaria.
  • Visibilizar los significados: el papel del comercio justo en la construcción de un mundo fraterno y solidario requiere atención educativa, comunicativa.
  • Animación y acompañamiento a la comunidad y a los agentes: los grupos de voluntarios y voluntarias, los equipos parroquiales son el punto de referencia. Las ventas pueden flaquear, la tensión por dinamizar y acompañar, no.
  • Fortalecer los grupos productores locales y priorizar las relaciones directas de norte y sur.

Consumo Responsable 

Nuestras decisiones en materia de consumo tienen importantes repercusiones. Es imprescindible tomar conciencia del poder transformador que tienen nuestras elecciones sobre los diferentes productos a consumir.

Demandar productos que procedan de procesos respetuosos con el medio ambiente y los derechos humanos y llevar un estilo de vida sostenible es necesario para erradicar la pobreza y conservar y proteger el conjunto de recursos naturales.

Por Consumo Responsable entendemos la elección de los productos y servicios no sólo en base a su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las empresas que los elaboran.

Soy consumidor/a sostenible porque…

  • me doy cuenta de la huella que mis actos cotidianos tienen sobre el planeta.
  • apuesto porque este impacto sea positivo.
  • se que existe otra forma de hacer economía, que es la economía solidaria, que funciona y que pone a la persona en el centro.
  • quiero promover un cambio en la sociedad.
  • apuesto por crear empleo estable para personas que lo tiene más difícil.
  • me gusta realizar un consumo sostenible, una compra que se preocupa por nuestro medioambiente.
  • quiero mejorar las condiciones de los agricultores locales y de los países del Sur.
  • apoyo con mi día a día el cambio, porque sé la fuerza que tengo para ello.

Opciones de consumo responsable

Hay distintas opciones de consumir de manera responsable. Lo importante es tener en cuenta que cuando consumimos cualquier producto, hay alternativas al hecho de “consumir por consumir”, tales como:

  • Apoyar los pequeños comercios de barrio y a los pequeños agricultores.
  • Apoyar las tiendas de “Comercio Justo”.
  • Primar algunas marcas y empresas frente a otras en función del conocimiento disponible en cuanto a su conducta de transparencia en la información de sus productos y que son generadoras de empleo.
  • Evitar las grandes cadenas de comida rápida por sus implicaciones en primar la ganadería intensiva en regiones de países pobres, en sustitución de cultivos tradicionales.
  • Preferir un producto concentrado en un gran envase frente a envases pequeños, eligiendo si es posible vidrio (reutilizable), cartón frente a tetrabrik.
  • Preferir frutas y verduras al peso frente a las ya envasadas. Preferir fruta de temporada frente a la de cámara.
  • Llevar a la compra nuestra propia cesta, bolsas de tela, para evitar consumir las ingentes cantidades de bolsas de plástico de los supermercados.
  • Cuidar el aislamiento de nuestras casas de puertas y ventanas. Elegir electrodomésticos respetuosos con el medio ambiente y de bajo consumo.
  • Elegir el transporte público frente al vehículo privado, siempre que sea posible. No utilizar el coche para pequeñas distancias.
  • Invertir los ahorros en bancos y empresas con trayectoria ambiental y el respeto a los derechos laborales. Opción por la banca ética.

Economía Social

El concepto de Economía Social en España viene marcado por la Ley 5/2011, de 29 de marzo, donde la define como “el conjunto de las actividades económicas y empresariales, que en el ámbito privado llevan a cabo aquellas entidades que, de conformidad con los principios orientadores, persiguen bien el interés colectivo de sus integrantes, bien el interés general económico o social, o ambos”.

  • Primacía de la persona y el objeto social sobre el capital.
  • Adhesión voluntaria y abierta.
  • Control democrático de sus miembros (excepto para las fundaciones, que no tienen socios).
  • Conjunción de los intereses de los miembros usuarios y del interés general.
  • Defensa y aplicación de los principios de solidaridad y responsabilidad.
  • Autonomía de gestión e independencia respecto de los poderes públicos.
  • Destino de la mayoría de los beneficios a la consecución de objetivos a favor del desarrollo sostenible, del interés de los servicios a los miembros y del interés general.

En la propia ley se identifican aquellas entidades que forman parte de la Economía Social, “forman parte de la economía social las cooperativas, las mutualidades, las fundaciones y asociaciones que lleven a cabo actividad económica, las sociedades laborales, las empresas de inserción, los centros especiales de empleo, las cofradías de pescadores y las sociedades agrarias de transformación”

La Economía Social en Cáritas

En Cáritas, de acuerdo con nuestro Modelo de Acción Social, apostamos por la Economía Social y en un sentido más amplio, por la Economía Solidaria, al compartir su principio fundamental de la primacía de la persona y del fin social sobre el capital, como medio para lograr una sociedad más justa e igualitaria. ConsideramosEconomía Social a aquellas iniciativas que:

  • Generan productos y/o servicios susceptibles de entrar en el mercado y
  • Se constituyen como instrumento de integración sociolaboral de personas que tienen dificultades para incorporarse al mercado laboral ordinario.

Cáritas, a través de sus Cáritas Diocesanas, Interparroquiales o Parroquiales gestionan y/o apoyan diversas iniciativas de la economía social.

Finanzas éticas

Las finanzas y el dinero
Dentro de la economía, las finanzas se refieren al estudio de todo lo relacionado con el dinero, instrumento que en el actual sistema económico juega un rol preponderante. Leer más…

Cuando el dinero no cumple su finalidad
En numerosos casos, la función original del dinero comenzó a desvirtuarse, asignándole unos fines diferentes, pasando de ser un medio a convertirse en un fin en sí mismo, o ser utilizado para actividades nocivas para las personas, por ejemplo: Leer más…

¿Cómo surgen las finanzas éticas?
Las finanzas éticas surgen como reacción y cuestionamiento a esta realidad, siendo promovida por diversos grupos activistas de ciudadanos, principalmente en EEUU y Europa, durante la segunda

Los principios de las finanzas éticas
Según la asociación FETS (Financiación Ética y Solidaria), que a su vez gestiona el Observatorio de las Finanzas Éticas, las finanzas éticas tiene 5 principios que constituyen su base.

¿Qué instrumentos hay en finanzas éticas?
El ejercicio de las finanzas éticas implica tanto el ahorro ético como el otorgamiento de créditos con finalidad ética. 

La Economía Solidaria es muy amplia y se manifiesta de diversas maneras.

Personas, entidades y redes sociales se organizan para implementar numerosas iniciativas de alcance económico: producción e intercambio de bienes y servicios necesarios para el desarrollo social de la persona, desde un concepto diferente al de la economía de mercado, que prioriza la rentabilidad del capital y, por ende, el enriquecimiento de quienes son dueños de ese capital, en detrimento del resto de personas.

La Economía Solidaria se basa en la solidaridad entendida como una actitud humana comprometida con el semejante, reconociéndose como parte de una comunidad, y titulares de derechos que le son propios a su condición humana. Así, la realización de la actividad económica se centra en la producción de bienes y servicios para satisfacer las necesidades de la persona, buscando primordialmente el acceso pleno a sus derechos como lógica productiva, y no la rentabilidad del capital.

En esta sección del Blog se pretende difundir aquellas experiencias que, además de las iniciativas reflejadas en las otras secciones: Comercio JustoConsumo ResponsableEconomía Social y Finanzas Éticas, también son parte de la Economía Solidaria.

 En Cáritas, además de la Economía Social, también se apoyan e impulsan Otras Iniciativas que forman parte de la Economía Solidaria.

Son experiencias fruto del trabajo que se lleva a cabo a través de diversos Programas de Acción Social ejecutados en la mayoría de los casos desde las Cáritas Diocesanas, Interparroquiales y Parroquiales, aunque también, a través de sus Entidades Promotoras.

Entre esas experiencias, se encuentran, los “Talleres Productivos”, generalmente estructurados como programas de formación para el empleo, destinado a diversos colectivos en situación desfavorable. Estas experiencias, si bien no tienen el grado de formalización de las Iniciativas de la Economía Social, se constituyen en importantes experiencias integradoras, que favorecen el desarrollo socio-laboral de las personas beneficiarias. Como estrategia de sostenibilidad, estos talleres ofrecen a la venta los bienes y servicios que elaboran.